La tele #prose

 

Valencia en llamas. La televisión es nutritiva. Hacíamos un programa sobre restaurantes de a cien pavos menú, para el segundo canal de la televisión autonómica. Como mínimo cien pavos. Para turistas color crema pastelera.

Los políticos compensaron un favor/donativo al gremio de hostelería, con una promoción en una tele pública de sus exquisiteces, solo aptas para gentes y turistas de copetín. Lo hacían para ayudarles a estar en la pomada de la alta cocina. Marketing de amigotes. Modernizando Valencia desde la poltrona. Pasa la manita por debajo de la mesa. Coches de fórmula uno, veleros de tomo y lomo, ciudades de las artes y las ciencias y comida escasa a la que yo llamaba reconstruida, a tenor de cómo estaba colocada. La realidad superando a Las Fallas.

En Requena hace un frío que te cagas. Con todos los aparejos metidos ya en el restaurant, Belén habló con el jefe mientras nosotros colocábamos las cosas.

Puse un folio en blanco  a la distancia desde donde estaba sentado el entrevistado y la enseñé a cámara. Balanceó los blancos y soltó ambos brazos cambiando el aparato de mano simultáneamente, dejándolos destensados.

-¡Listo! –confirmó Sergio.

-¿Estamos? Bien. Tú mírame a mí -le explicaba Belén al cocinero-, nunca a la cámara. Se te acercará de vez en cuando, pero tú ni caso. Tú me miras a mí ¿sí? Dio una palmada frente a su cara.

En todas las puñeteras entrevistas tenía que repetir la misma cantinela. Lo mismo del mírame a mí. Y en todas las entrevistas se oía: ¡Ay! Perdón, que estaba muy cerca ¿no? … La palmada. Las cosas de la tele. Era un guiño entre nosotros. El equipo molaba, lo pasábamos bien. Luego nos invitaban. Menú degustación. Menudas cartas tenían. Entre reducciones de exóticos nosequés, y aromas de no sé cual cosa, la cartas tenían más poesía que una conversación de Rimbaud empapadito de absenta. No sabría qué pedir.

 

-Hasta luego Pinochef –dije desde dentro del coche.

-¡Cállate, cabrón! dile adiós con la manita.

-¡Desde aquí dentro no nos oye! ¡Saludemos, saludemos!…

-Adiós…

-Adiós…, adiós…

Los tres nos despedíamos con una sonrisa en la boca y moviendo las manitas. El chef sonreía orondo, con su bata abotonada en dos filas, mientras movía su mano como un parabrisas.

-Venga, vámonos de aquí.

-Qué pedante, Dios –dijo Sergio.

-¿Qué me dices del Mikado de queso?

-¡Era un puto tallarín “socarrat” untado con queso!

-Que no. Que era una reducción de taggliatelle braseado con esencia de parmesano al aroma de canela.

-Menos mal que es gratis -recapacité.

-Coño Sergio ¿Has cogido la botella? Que hocico te gastas.

-¡La he pedido! Un vino tan rico…, ¡esa botella entra entera en el menú!

-Ya ¿y la primera?

-Esa también. Me ha dicho Ratatuille que me la podía llevar.

-Joder. Dais vergüenza ajena.

Nos partíamos la caja.

-¿Y qué quieres Belén? Si el chaval es de “La Plata”.

-¡Eh! De La Fonteta, no te confundas.

-Venga fonteta, hazte un canuto y deja de chuparte el Finca Terrerazo, que ya vas medio pedo cabrón.

-Voy. Oye, el fuá a la plancha ¿no es como un bistec muy blando y pequeño que han tenido en remojo con Bovril?

La verdad es que nos poníamos las botas saltando entre diez platos con palitos y churretes de guirnalda. Alguna gente de las altas esferas comía esas cosas a diario. Para mí solo está bien de vez en cuando, porque si te pasas, te brilla la piel y te pones muy moreno.

El día siguiente amaneció uno de esos  días de Octubre, que te dan gratis, y que no disfrutas por no tener apenas consciencia. Un cielo abovedado y azul, sobre el que lo único que destaca es un radiante y tibio sol de fin de otoño. Un puto día mediterráneo en el que era imposible abrir los ojos sin unas jodidas gafas de folclórica.

Los opiáceos diluidos con resaca.

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La tele #prose

2 comentarios en “La tele #prose

  1. La vida es ironía; descerebrados que darían la vida por un colega a los que se la sopla el peldaño superior, y poderosos que le roban la cartera a su madre para vivir en esas nubes de algodón. Lo bueno es poder visitar y ver ambas riberas, yo en eso he tenido mucha “suerte”.

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