Otra más #prose [vidas ajenas]

Otra vez con las maletas en la puerta. Soy maletas. Me abalanzo a la estación. Ya no puedo soportar un día más.
Siempre estaba recubierto en droga dura, no me sentía capaz si no era así.
Clientes. Impagos. Viajes. Sonrisas. Pólizas. Beneficio. Temporada. Complementos. Pedidos. Eslabón. Aguamarinas.

Jamás he sentido que encajara del todo en esa vida. Aproveché no obstante la jugada y disfruté de los transbordos, de los embarques y de las noches con jetlag en las ciudades de otros mundos. Minibar y marihuana para observar, mientras velo, como nos invade la luz de neón esparciendo sus colores sobre el techo. Los paneles en las torres de Seoul te pueden atrapar mientras caminas escondido por calles abarrotadas, tienen miles de matices de color, y en la cima del hotel, puedes entrenar tu golpe maestro con el palo number seven. En la puta azotea. Rodeados de polución y contemplando a la vez en una pantalla gigante partidos de Superbowl. Todo eso está muy bien, pero también estaba la rutina y estos otros mundos solo eran viajes. Luego había días. Días detrás de otros días. Rutina con sus alarmas, clientes cabezones y llamadas de teléfono a la hora de cenar.
El morir del día a día.
Solo me vale ponerme hasta la bola, y si me tienen que follar, que sea anestesiado. No lo pude soportar. Volví a saltar del tren en marcha con solo algo de dinero en los bolsillos.
Me muevo con pocas cosas. Soy maletas. Saltar para comenzar dos años más viviendo una vida sin pasado, otra vida que no es mía y de la que guardo las fotos. Ni a ésta, ni a la de antes, ni a la más sucia que reptaba en callejuelas mojadas con olor a orín, se les ha sido otorgado el honor que fueran las mías. Voy abriendo las cortinas y metiéndome en los bares para ver que es lo que hay dentro. Estoy bien. No te preocupes mamá. Tú sin embargo, si quieres, puedes preocuparte si estás metida en el bar. Hola.

Anuncios
Otra más #prose [vidas ajenas]

3 comentarios en “Otra más #prose [vidas ajenas]

  1. Awilda Castillo dijo:

    Siendo “maletas” sin destino,
    De las que no se quedan en ningún lugar,
    Esa que responda el “Hola” en ese bar..
    Ciertamente se tiene que preocupar.

    La vida nos trata a veces como maletas, y nos coloca en cajuelas o maleteros que nos son incómodos, que resultan asfixiantes y oscuros, pero que en algún momento se abren y logramos comenzar un nuevo viaje.

    No llevamos etiquetas… O si… Pero el destino no lo indican otros, sino lo que traemos dentro. Seremos testigos (como lo describes) de muchas situaciones , que hasta no sean nuestras, pero estaremos allí, testigos sientes o participantes de acuerdo a la reacción que nos detone.
    Me gusta ser además de maleta, caja de regalo… Y que al abrirme quien lleve mi dedicatoria, encuentre un motivo para que aunque sea una minúscula sonrisa, se dibuje en sus labios.

    Me gustó este viaje en vidas ajenas QV.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s