_margarita #prose

 

_margaret fue mi casera durante cinco años en un paraíso.

Situación: Maggie era una señora que me alquiló una parcela de 200 metros con una roulotte plantada en el medio. Estaba entre las dunas de una playa mediterránea deshabitada, a treinta metros del mar. Su chalé estaba en la intersección entre la carretera que iba al pueblo y el camino de tierra que iba hasta mi parcela. Fuimos vecinos y amigos y cenábamos muchas noches de verano junto a una barbacoa que yo tenía en mi morada la cual usábamos para poner sobre ascuas pescados que sacábamos a puñados de unas bolsas que comprábamos en la lonja. Era una vida tranquila. Margarita había venido de Holanda detrás del amor hacía ya treinta años y se le murió una noche entre los brazos obligándola a buscarse una salida.
De eso hacía ya veinticuatro años. Nunca tuvo hijos.

 

“Era la cincuentona rubia más guapa y simpática que he conocido en mi vida. Nunca nos tocamos más allá de mil caricias castas de buenos primos hermanos. Y muchos abrazos. Nos queríamos mucho cada uno en su casa. Siempre vestía blusones y pantalones de color guardar respeto en tono oscuro. Ella decía que le adelgazaban los negros y los oscuros y yo siempre le di la razón en eso. Un buen par de negros la hubieran adelgazado, pero a ese cuerpo de cincuenta ninguna falta le hacía. Vestía de oscuro por guardar respeto al hombre que le regaló ‘los seis años de amor más bonitos que nadie ha vivido jamás’.

La mañana siguiente a la cena con Margarita me levanté como el día anterior. A media mañana. Rascándome el sobaco sentado en la cama como un orangután a la vez que bostezaba. De un impulso y sin dejar de bostezar iba arrastrándome sobre los pies e iba cambiando el objetivo de aquel rascarse sarnoso y matutino.
Hora el cuello-hora el sobaco-hora las pelotas.
De esa guisa la primera obligación del día nueve meses al año en aquel clima, era llegar como fuera hasta la mar y zambullirme para despertar definitivamente mientras meaba. Yo no sé a vosotros, pero a mí me parece una vida de puta madre para un tipo de 35 años.

Estoy seguro que a muchos de los que leéis esto también os lo parece. Entonces ¿Por qué coño nunca me he podido relacionar con personas mayores de 27 salvo en muy contadas ocasiones? Pues te lo digo. Porque los que pensáis que una vida asilvestrada en libertad es una vida de puta madre y que es la vida que querríais, no habéis tenido valor de escuchar al puto niño que os dice que: esto, es, La Vida.
Esas mierdas de ‘viva la libertad’ se repiten como culos de pepino: ‘carpe diem’ ‘ora pro nobis’ ‘urbi et orbi’. Putos latinajos ¡Vive el momento! Que te follen papanatas. Una vez escuché a un fantoche decirle a una chica que él era un ser especial, un ‘ave raris’ del sexo masculino. No te digo más. Pues con lo de ‘carpe diem’ lo mismo. Se le sale a la gente de la boca como un hilo gastado de babas mil veces manoseado. Embusteros. ‘Carpe diem’, vive el presente, mañana podríamos estar muertos. Decís esas cosas y a la vez, cuando contáis los chismes de la escalera, decís que el señor del quinto ha fallecido tras una larga enfermedad. Escondéis la muerte hasta para mencionar una simple enfermedad. Enfermos. Embusteros, gallinas disfrazados con pelos largos y espíritu aburguesado.
Me gusta la gente honrada. Aunque seas un tipo conservador y juegues siempre a valor seguro, si eres sincero me vale. Margarita era clara como un cristal lamido por las olas del mar. Si se fumaba dos porros conmigo era porque quería, y si se emborrachaba en mi casa también. Nunca lo hizo por bailarme el agua ni por parecer nada que no fuera. Yo suelo veros venir. No me vendas tonterías que vengo de un par de sitios donde tipos como tú se huelen antes de verlos. No quieras ser como yo sólo porque te sientas distinto al estar conmigo, no juegues a que eres lo que no es ni intentes ser como el de al lado; conmigo no por favor.
Me repatea el cinismo que te apuñala la espalda cuando sales de la habitación azul. Deja las nubes y vete.

‘Carpe diem’ –dijo el ‘ave raris’ al contratar una póliza de hogar.
Siempre es cobardía supongo. Todos y todo son miedos y trampas en esta cochina vida.
Vivas como vivas”.

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_margarita #prose

11 comentarios en “_margarita #prose

    1. Ah, no. Ya sé por qué lo dices. Antes había una cita de que era parte de una novela y luego lo quité. Me parecía pretencioso. Al final va a resultar que sí soy tan raro. Pensé que te referías a un post que puse y quité ayer, por eso el mensaje anterior. Ahora lo he cogido.
      Es la misma inseguridad a la que hacía referencia antes, supongo.

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      1. No sólo he visto esa referencia aquí, también he visto posts anunciándolo. Por eso lo decía, por las veces que lo he visto. Pero nada. Perdona por haberlo mencionado por aquí, no quería causar muchas molestias, vaya, pero no encontraba una manera más privada de decírtelo.

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        1. A ver, tengo una novela que intento publicar y de la que he ido colgando trozos. A veces lo mencionaba y a veces no; y a veces lo mencionaba y leyéndolo después me sonaba yo a mí mismo pretencioso. Lo quitaba. Parece que el librito tiene interés para una editorial (yo no tengo ni un euro) y estoy con la corrección ortográfica y con las dos lectoras/es de confianza (never family) para dejarla ya fetén para imprimir. Ya me tiré para atrás con otra que no me convenció, ahora parece que pinta bien pero estas cosas van así. Quizá tras un “sí” o un mail besándome el culo los de la editorial, me ponga eufórico y lo comente más, no sé. Esa es toda la historia. Ves que lo digo y luego lo quito por pura inseguridad o vergüenza, algo así. Tal como están las cosas puede que entre el fin del verano y Navidad tengamos toda una película de mis marcianadas escrita en papel. Seréis los primeros en saberlo, y con más motivo las que como tú lo hacéis con esa asiduidad y ese cariño. No me importa explicarlo para todo el mundo, la cosa está tal que así, como he dicho. Por cierto, ahora escribo menos poesía aquí (un poco menos, al menos) porque estoy con lo de las comas y las tildes, y los punto y comas, los hiatos y toda su puta madre, pero volveré.
          P.D. No pasa apenas tiempo entre que lo cuelgo y lo quito, y tú lo pillas. Te agradezco que me leas. Saludos!

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    2. Bueno, comentaba que es parte de una novela, de una historia más larga; pero lo quité porque me parecía pretencioso. Con la información de quién es Maggie sobra. Es inseguridad, creo…, o dejar la información precisa. Cuando publique cualquier cosa no obstante, en el blog seréis los primeros en saberlo. Estoy en ello, eso sí. Un beso y un placer verte leyéndome. Saludos!

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    1. Hola, verdades como puños jajaja.. me he topado con cientos de tipos/as con careta y es algo que me repatea, me vibra dentro y me confunde el pensar por qué lo hacen. Yo soy igual de tronco delante de un sin techo o delante del jefe provincial de dragados. El mundo es postureo pero yo tengo una tara que me impide ser “normal”. Un placer verte por aquí. Saludos!

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