revolución

 

 

Me he traicionado a mí mismo,

me acurruqué antes de ayer sobre el frío descansillo, y cuando

quedé dormido, me cambié la cerradura.

 

Me escuché deambular por el pasillo, me rogaba

que me abriera sin encontrar la respuesta a las plegarias;

yo sé que estoy ahí adentro, cabrón, me dejas a la intemperie

mientras juegas a ordenar la habitación.

 

Tiraré la puerta abajo, me dejé tres sueños rotos

metidos en un cajón de la mesilla,

y no pienso respirar si no los tengo.

 

Tú quédate con la tele, nada quiero ya de mí,

salvo firmar los papeles del divorcio;

es el yo de más adentro el que se ha quedado solo

y ha decidido vivir en la zona de ese aquel que siempre fui.

Intocable bajo el suelo.

 

 

 

 

 

 

Anuncios
revolución

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s