Sexo no, morbo

 

 

Vibras como cualquier espejismo sobre la arena caliente de una piel;
te levantas en ventisca para lloverme hecha barro por encima,
mientras la fragilidad, que tienen tus dedos muertos de sirena,
se hacen arte en el castigo, y con su plasticidad viscosa
van levantando las brumas del balcón.

Hazte planta de interior que me reviente los verdes sobre el cuerpo,
hazte hoja descendente…,
y la oruga esperará pacientemente
para luchar por tus trozos contra insectos.

Te tengo y no te tendré, pero aquí soy yo el que manda.

Ponte pesada y oscura, y aléjate de mis manos;
dibujaré cada veta de tu piel
y tensaré mis deseos de tenerte como una sábana limpia que hoy se muere;
y sólo por el olor que aquí me dejes, me haré pis
delimitando las esquinas del jergón,
y escuchando los sonidos de dos muslos en penumbra, y en fricción.

 

 

 

 

Anuncios
Sexo no, morbo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s