tan solo caer

 

Tócame el alma con tus manos sucias,

haz objetos que te puedan penetrar,

y vamos siendo uno sólo, al borde del precipicio,

escuchando los pecados cantados por la coral.

 

Míralos a ellos, mientras con mis trozos                  

consigues llorar al llegar al orgasmo de no importar nada,

y entonces, dejemos caer nuestros cuerpos al vacío,

y riamos al son de mil voces que canten conmigo,

cuán de indeseables somos.

 

 

 

 

 

 

 

tan solo caer