yerro

 

El poder hecho impotencia de un deseo,

el querer como un fantasma

que manosea el volante             de la máquina oxidada;

el modus vivendi, carpe diem in veritas

que no lleva nunca bragas bajo falda,

faldas que vuelan cabezas         vuelan todas mis cabezas;

faldas de sábana blanca, que se tensa,

como el pasado que tiene

un objeto secuestrado bajo cama             y los insectos.

 

Dime con quién voy a hablar, si con quien pensé que estaba,

era una blanca pared donde estampaba mis golpes, sin pensar,

y pensando que escuchaba.

 

Amar es también confuso,
con dudas,
con miedos,
soledad y miedo el que dejan

los errores                      que no evito                               contemplar.

 

 

 

 

 

yerro

tan solo caer

 

Tócame el alma con tus manos sucias,

haz objetos que te puedan penetrar,

y vamos siendo uno sólo, al borde del precipicio,

escuchando los pecados cantados por la coral.

 

Míralos a ellos, mientras con mis trozos                  

consigues llorar al llegar al orgasmo de no importar nada,

y entonces, dejemos caer nuestros cuerpos al vacío,

y riamos al son de mil voces que canten conmigo,

cuán de indeseables somos.

 

 

 

 

 

 

 

tan solo caer