eternura

 

 

Me respiro la falta de tu aire,
la ausencia encerrada en la habitación
y el humo del jueves pasado;

toco una articulación y me doy cuenta que sigo en escena,
en la plana ausencia del mapa que explica las cosas,
en el hueco de vida que invado y que pudo ser otro
porque todos somos papeles en blanco,

voy fijando la vista en los frutos que comes,
voy comiéndolos yo
mientras sueño dormido en la cama
que está hecha a medida de un cuerpo distinto,

prados, bosques, montes, ríos,
todo parece que viva conmigo
sin que nada me quepa en las lindes,

toco yo lo que se toca,
veo yo lo que se mueve,
y avanzo con el suave tambaleo que otorga una cierta elegancia
por no ser de nada ni nadie;

amar no está en ningún punto,

flota frío
en el hueco vacío
que existe entre ambos,

y eyacula en el espacio que jamás une las líneas que se llaman como tú,

ni la mía,

ni la tuya;

paralela es la muerte
porque para ser, necesita de otra;
y vida el deseo de amar
en la eterna distancia que nunca se toca.

 

 

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eternura

volver

 

 

Cuanta nada se aproxima. Me he construido un refugio.
Tengo vino en la cabeza desde el día en que te fuiste

He llegado a lo hidrófugo sentimental y llegado hasta ese punto, me volví;
cerré la llave de paso y volvieron los obtusos sentimientos cubiertos de arena y mar,
ya pueden doler de nuevo como vírgenes sangrando en mataderos,
se puede crecer con ellos,
puedes hacerlos crecerte y habitar en donde antes,
suponer la cara oculta de tus muslos,
lamer, tu plexo solar
haciendo brillos de nácar en el fondo de un cañón entre tus pechos,

oh, tarro de las esencias,
ninfa de color avena
de encías, que si las chupo, aún tienen sabor a fresa;

anhelo saber amarte por la tarde
en la franja donde yacen los insectos
y donde nunca uno de ellos
ha muerto por ser amante.

 

 

 

 

volver

esto

 

Esto es amor porque, oh!
es que esto es amor, y por qué voy a escupirte.

Yo quiero salir ganando
a puertas abiertas,
amado por dentro,
besado al vacío,

pero sólo tengo nada que añadir
en el día de la ofrenda.

Como cualquier animal
sé quererte como esperas,
esperar como me quieres
y soñar con la luz interior
de quien no tiene sexo,

quiero gustarte egoísta
y que impregnes de amor
mis maltrechos bracitos
para abrazar la verdad,

quiero quererte para ofrenderte,
y allí está el mundo
juzgando a quien cuelga de un palo, ya inerte.

Ojos varados en la yugular.

Bajo al parque a coger flores
que nunca puedo arrancar
porque nada   merece   la vida    de un ser,

ya no lo entiendo,

tú ya no eres nada,
y yo ya me fui ayer;

qué difícil besar en la frente
a quien sólo tiene parte de detrás.

Esto es amor porque oh,
es que esto es amor, y por qué vas a quererme
como lo podría hacer
cualquiera de los demás.

 

 

 

esto

arañas

 

 

(Cada vez paso) más tiempo en las afueras,
observo crecer la valla en su zona perimetral y sentado entre las cosas,
rezo porque sea reja o muro de doble cristal,
rezo por poder mirar recordando mis pecados borracho y arrepentido.

Rezo por estar al otro lado.

Ya no arrancaré más flores,
no lucharé por volver si puedo verlas mecidas por vientos de viene y va,
no pienso volver a entrar;

lamento las que arranqué para dejarlas en agua junto a la televisión,
no fueron mi propiedad,
sólo fueron un trozo de tiempo adornado y que me hizo reír
sentenciado a marchitar.

Aprendo a amarlas por dentro sin causarles un dolor,
como una araña cualquiera,

despreciando el exterior
y lamiendo  lo que esconde la carcasa.

 

 

 

 

arañas

entiendo

 

 

Entiendo que yo no te guste;
entiende:
tú a mí, tampocos.

 

Ya no sé nada de ti porque sólo eres la venta;
te dibujas como nubes de algodón
siendo carne necrosable
como la náufraga grasa
que sin nombre propio flota, a la deriva;

manchas la océana mar
en discretos lunarcillos de color.

Sabes tan poco de mí,
que despejas las incógnitas más frías

dando puntapiés con rabia

mientras rezas               por que te abran               las cancelas.

 

 

 

 

entiendo

detrás

El arte está en el reverso,
parezcámonos a humanos.

Los parques huelen a alcohol
bajo la moda Low Cost
de las niñas con diadema,
h
ermosos cuerpos esbeltos
envueltos en lindas pieles repujadas.

Ya son las diez. 

Toquémonos toda el alma
con manos enajenadas: 

toca con las manos sucias,
toca con las uñas largas
que ya quitaremos luego el cargador;

no puedo ya refugiarme detrás de los refugiados,
no veo la partición donde sólo hay un planeta para todos los insectos…
pero a ti                       ¿quién te enseñó a ser más alta?

Presa de cárcel social adicta a la moralina,
te inyectas de ‘qué dirán’
y como con droga dura,
te parecerás brillar;

esbozas una sonrisa
sacando lustre a la piel por el lado que no es,
por el lado que se ve,
por el papel celofán
que atraviesan hasta el hueso
cuando buscan sentimientos.

Descender de orangután
nos ha servido de poco.

 

 

detrás