tan solo caer

 

Tócame el alma con tus manos sucias,

haz objetos que te puedan penetrar,

y vamos siendo uno sólo, al borde del precipicio,

escuchando los pecados cantados por la coral.

 

Míralos a ellos, mientras con mis trozos                  

consigues llorar al llegar al orgasmo de no importar nada,

y entonces, dejemos caer nuestros cuerpos al vacío,

y riamos al son de mil voces que canten conmigo,

cuán de indeseables somos.

 

 

 

 

 

 

 

tan solo caer

animales

De venenos salivares ya se habló,
se habló de masturbaciones sometidas al espacio craneal
y de amor que sí que vive en el espacio
entre dos líneas paralelas…,
he escuchado tantas cosas sin tu voz.

Me da miedo fracturarme entre tus besos,
punta de lápiz rojo bermellón, púrpura sabor a hierro,
deslices bajo una falda sorbiéndote con la leche de mañana,
pies de foto explicativos donde sujeto un tobillo
con un aguacero dentro.

Mi plasticidad enlaza movimientos enfrentados contra tú,
encontrado, azotado, invertebrado y sin voz
bajo la piel del tambor; tatuajes bajo los labios
que se leen con la punta de la lengua, y en sonidos guturales;
suave terciopelo rosa empapado de furiosas menstruaciones,
y el colapso perfilándose en mi frente, ya no estoy;
cruces de muslos sin ti, que le dan curva al orgasmo
hasta que logro mancharte en las baldosas.

animales

alimañas

 

 

Yo nací para ser bichos, mi tendencia seguirá buscando altura;

no pretendo que me sigas porque un perro busca solo.

 

La animalidad me libra de toda la humanidad que me ha ensuciado,

porque el ser ley natural, es dejar fluir mi cuerpo

y buscarme en los caminos de salida.

 

No te irás entre los dedos,

acurrucando tus hojas y escondiéndome las frutas en lo oscuro,

te huelo en el lado sucio de las cosas

y erizas el interior de la niña que solloza durmiendo bajo mi cama.

 

Consigue domar la lava entre tus muslos

para que esponjen y vuelen deseosos de llorarme en un costado.

Amanéceme alimañas en la espalda,

listas para rendir cuentas con la rabia con que aman a la luz,

tus treintaiséis violetas.

 

Tormenta de uñas perfectas que inoculan el arsénico dorado,

con el que tú, madre tierra,

pretendes cubrir mis huesos para enterrarme con semen y las joyas del sepelio.

 

…Y los jueves, y las fiestas de guardar,

podrás venir a mojar la inmaculada semilla

para que broten pecados de hoja seca.

 

 

alimañas

_noches en venta

 

 

Busco máquinas expendedoras de guarradas.

Boticas de traficantes donde por unos billetes drogarme con sentimientos;

metérmelos por las venas y tumbarme a caldearlos con neones

tirado a los pies de tu cama.

Bajadas de alta tensión cruzando cables.

Fibra óptica que trenza ante mis ojos unas bragas.

Empapar ingles y lenguas

y aprender a dominarlas como para disertarte el culo con su filo.

Dominarte en otro idioma para vivirte metido entre los muslos

aunque me lluevas encima.

Piernas y heridas abiertas como bálsamo al dolor que me derramas.

Formularios que firmar donde la letra pequeña se me empalma;

y sentado a faldas del monte de las Venus,

observarlo cómo arde hasta que estallas.

 

 

 

 

_noches en venta

_ojos

 

 

Cristales me miran rotos de lascivia,

bailan iluminando los deseos

bajo tus cejas pobladas de tormentas;

lloran los alientos líquidos de noches

que ojerosas y en azules te delatan.

 

Sabes bien, que te van a resbalar

por esa piel que me eriza todo el vello que no tengo.

Quemas todos mis papeles con las llamas que se avivan sobre la cresta del pubis,

y das vida incinerando al que prende a ras del suelo.

 

Me tiñes de rubias llamas las obscenas nimiedades de mi alma.

 

Ardes, quemas, e incineras,

los más de cien mil planetas con tu danza de lo breve y lo divino;

me arrasas todas las  plantas de interior,

dejando en pie al esqueleto que ya fuimos.

 

Quiero que entiendas bien esto:

Cuando pienso,

que te rozo,

con el revés de mis manos,

en las palmas va manando

la escarcha que antes cubriera tus llanuras;

tiemblan todos los adentros

y el deseo se hace verbo acumulando verano entre tus muslos.

 

 

 

 

 

 

 

_ojos

_pigmentos

 

Te palpo en mis pensamientos lo vulgar que habita en cada recoveco, y con las uñas pintadas te robo restos de olores que me llevo para mí…, para lamerme las puntas de los dedos y recordar tu jardín cuando se vayan los brillos y vuelvas a vomitarme oscuridad.

Este orgasmo acelerado que brilla en tus comisuras, tiene la carga de un ion que oscila de más a menos.

Atrae con la intensidad del ‘quiero más’.

Muero por buscarte el iris, reflejar mi silueta en tu líquida mirada como hacen los poetas…,
pero atrapas la mayor parte de luz en tus ojeras.

Me das cuerda suficiente para atarnos las muñecas a la espalda.
Con la profundidad del cian en un naufragio, así.
Tenemos pintado un campo en dónde jamás pudimos refugiarnos; rogamos por el vacío que nos cuelga y buscamos redención vertiendo nadas en vasos.

Aceites y trementina para quitarles poder a  tus pigmentos.

Tenemos que diluirte los colores para poderlos untar con ambas manos. Tus pigmentos.

Si es de cualquier otra forma, de densos, conseguirían tapar impurezas que ninguno de los dos está dispuesto a esconder, nos iremos a corrernos como locos por el parque presumiendo de su calma violenta, proclamando, qué inocua es su intensidad y de lo breve que es todo cuando el miedo está solo en ropa interior.

El amor es tan fugaz, tan tonto y tan violento, que si observo desde lejos una orquídea;

en lo único que pienso,

es en verla desde casa y observar como la azota un vendaval.

 

 

 

 

 

 

_pigmentos

_dos esquinas de una cama. #texto #prosa #poesía

 

En esta ocasión, por cuestiones relativas al alma y las malas formas, Ofthesouls y yo hemos vibrado coetáneamente. Os dejamos esta entrada conjunta.

 

La televisión nos miraba con su cara apagada porque era angustioso nuestro peso sobre la tela del sofá. Yo no sabía que tu boca estaba hecha de todas mis necesidades sin cubrir y te quería como quieren las flores a la tierra: para sobrevivir. Tú susurrabas casi sin hacer ruido, dejando caer palabras tontas sobre el parquet:

Trenzas aire con espacio dejándome a penas nada por donde pueda agarrarme, me has jodido la balanza, y ya no sé si vas o vienes. Vas a doler, no sé aún dónde, porque emerges de la nada que arde bajo nuestros pies cuando nadie te esperaba, y te llevas todo el aire de mi pecho…

Para qué voy a avisarte de que vengo, me gustan más tus lágrimas de espontáneo espectador del melodrama y la sorpresa de tus ojos despeinados cuando me vuela la falda, para qué voy a avisarte de que duelo, si a ti te gustan los dientes y a mí el olor de la sangre, no te pongas del color de una niñata, que me pone.

Violáceas tempestades se posaban en la estancia a media altura y el aguacero se hacía delante de nuestros ojos, agitando en tus ventiscas las trémulas aguas rotas de una lágrima que rabia, sometida y enjaulada.

Cortinas de purpurina que golpeando con rabia en las retinas se enroscaban con la miel, y enredando tu coleta y mil rencores, en mi muñeca de Ser Indiferente, nos hundían en el no saber por dónde, soñando con el ser de mantequilla que castigua nuestras nalgas, secuestrando los dos cuerpos con instintos.

Y volvimos a dormir cada uno en una esquina rozándonos con asco la tristeza; y después acariciabas con suavidad mis pies y te escondías donde mis muslos se volvían de agua. Y yo, ya lejos de no herirte, te quería. Y tú, pegado a mi existencia, te acababas.

Todo salía flotando, en esas noches, desde el lado más oscuro de debajo de tu cuerpo, tocarte es rozar la nada que me cae sobre los hombros, me pesa el brillo chillón que llevas por manicura mientras suicidas las manos hundiéndolas en la arena de mis desiertos baldíos. Ya no sabemos odiarnos sin saliva que nos envenene el alma, sin las aguas milagrosas que abrasan como el aceite y sin castigos del alma que hagan yagas en la piel.

Todo es bonito así, sucio y sincero, sin prisas, ni piropos, ni princesas. En eso habíamos quedado, suicidarnos mutuamente cuando la piel lo pidiera.

 

 

_dos esquinas de una cama. #texto #prosa #poesía